Manteca de Karité

A veces los mejores ingredientes no son aquellos han descubierto más recientemente, sino los verdaderos clásicos probados y que han sido venerados durante siglos. La manteca de karité ha sido un elemento básico en el mundo de la belleza, y por buenas razones.

Originario de África, la manteca de karité proviene de las semillas de la fruta que cuelga del árbol de karité. Considerado como un súperalimento, la manteca de karité es naturalmente rica en vitaminas A, E y F. Cuando se utiliza en formulaciones para piel, cuerpo y cabello, proporciona los ácidos grasos esenciales y nutrientes necesarios para restaurar la humedad y rejuvenecer la producción de colágeno.
Ideal para cremas y lociones, tiene la capacidad de aumentar los niveles de humedad de pies a cabeza, desde el cabello hasta los pies. Con propiedades anti-inflamatorias naturales, la manteca de karité ha sido probada para curar raspaduras, cortes y quemaduras; aliviar quemaduras solares y erupciones; aliviar las picaduras de insectos; e incluso aliviar los dolores por fatiga muscular. Durante siglos, la manteca de karité se ha utilizado para dar humedad instantánea a la piel seca y al cuero cabelludo, para calmar el eczema, los labios agrietados e incluso para suavizar la piel agrietada de los talones, codos y rodillas.